Un conductor se salvó de morir luego de que varios fierros que sobresalían de una camioneta rompieran el cristal trasero de su automóvil mientras se encontraba estacionado en un semáforo en el cruce de las avenidas José López Portillo y Nichupté.

El accidente ocurrió alrededor de las 14:30 horas, cuando al número de emergencias 911 se reportó un aparatoso accidente con personas frente a la central de abastos.

Al lugar acudieron cuerpos de emergencia, quienes confirmaron que, pese a lo aparatoso del incidente no hubo personas heridas y únicamente se registraron daños materiales.

De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, el conductor de una camioneta perteneciente a una empresa de ferromateriales circulaba sobre la avenida José López Portillo; sin embargo, al llegar al cruce con la avenida Nichupté realizó una parada abrupta, lo que provocó que los tubos que transportaba salieran proyectados y se incrustaran en la parte trasera de un automóvil que se encontraba estacionado.

A pesar de lo ocurrido, el conductor del vehículo afectado no resultó lesionado, el cual fue valorado por paramédicos, pero no fue necesario su traslado a un hospital.

El chofer de la camioneta fue detenido y trasladado al departamento de peritos para el deslinde de responsabilidades, mientras que ambas unidades fueron llevadas a un corralón.

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