En un firme posicionamiento a favor de la preservación de las tradiciones, integrantes del Gran Consejo Maya de Quintana Roo, encabezados por su presidente Simón Caamal Coh, se sumaron a la manifestación de canoeros en Playa del Carmen para defender la realización de la «Travesía Sagrada Maya». El organismo indígena aclaró que no existe un conflicto con el Grupo Xcaret, sino un respaldo a la actividad que ha rescatado la memoria de sus ancestros.

Durante la movilización en la plaza «28 de Julio», los dignatarios mayas subrayaron que la travesía es una práctica bienvenida que genera arraigo y se realiza con profundo respeto a los usos y costumbres. “El Gran Consejo Maya no está en contra de la Travesía Sagrada Maya; al contrario, cuida y festeja la memoria de nuestros abuelos. Esta travesía volvió después de muchos años en el olvido y es algo que debemos cuidar entre todos”, expresaron ante los participantes y ciudadanos.

El descontento del Consejo se dirigió hacia el ámbito judicial y administrativo. Los representantes indígenas acusaron al Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, de ignorar su voz y faltar a su promesa de escucha. Reprocharon que se haya pasado por encima de la voluntad de las comunidades, especialmente de alguien que comparte raíces indígenas. Asimismo, hicieron un llamado a la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para que evalúe el desempeño de funcionarios federales que, aseguran, han entablado diálogos con personas que no poseen la representación legal del pueblo maya.

Simón Caamal Coh fue enfático al señalar que el convenio firmado con la empresa turística siempre tuvo como fin proteger la dignidad de su cultura. En este sentido, identificaron a un pequeño grupo de líderes locales como los únicos inconformes, sugiriendo que han sido «mal aconsejados» por intereses ajenos que solo buscan la división. «La división y el enojo no es el camino de nuestro pueblo maya», manifestaron, instando a la unidad bajo el marco del Consejo, el cual ostenta la representación oficial desde hace 30 años.

Finalmente, el Gran Consejo Maya denunció que intereses provenientes de la Ciudad de México, presuntamente impulsados por asesores legales, intentan dañar una tradición que pertenece a los pueblos originarios. “Nuestras tradiciones no se venden, se cuidan y se respetan; cuando hay quienes ayudan a mantenerlas vivas, debemos defenderlas”, concluyó el organismo, reafirmando su apoyo a que los canoeros sigan surcando las aguas hacia Cozumel en honor a la diosa Ixchel.

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