
Mejorar el transporte público en Cancún se ha convertido en una de las principales exigencias de la ciudadanía, ante un servicio que no ha logrado mantenerse al ritmo del crecimiento de la ciudad.
Esperas prolongadas, unidades en mal estado y rutas desordenadas forman parte de una problemática cotidiana para miles de usuarios.
Cancún ya supera el millón de habitantes y la demanda de movilidad ha crecido cerca de un 60% en los últimos años, mientras que el sistema de transporte permanece rezagado.
Actualmente, el servicio opera de forma fragmentada, con unidades que en muchos casos superan los 10 años de antigüedad, además de una cobertura insuficiente para los más de 240 mil usuarios que lo utilizan diariamente.
A esto se suma una limitada capacidad de supervisión, apenas siete inspectores para vigilar más de 500 unidades que recorren alrededor de 700 kilómetros.
Por ello, y en atención a las demandas de las y los cancunenses, los regidores de Movimiento Ciudadano en Cancún, Naty Méndez y Chucho Pool, dieron su voto de confianza al convenio mediante el cual el Estado, a través del Imoveqroo, asumirá funciones clave como la organización de rutas, la regulación del servicio, la supervisión y el impulso a la modernización del transporte.
Los regidores naranjas coincidieron en que se trata de una decisión que debe traducirse en resultados concretos para la ciudadanía.
La decisión no fue improvisada. Parte de un diagnóstico directo, donde el Municipio no puede hacerle frente al problema del servicio de transporte público.
“Cancún necesita soluciones, no pretextos. La gente está pidiendo un transporte digno y no podemos seguir igual. Este voto es de confianza, pero también es para exigir resultados”, expresó Naty Méndez.
Por su parte, Chucho Pool reconoció que él Municipio no puede solo, «hay que decirlo como es, el transporte se quedó atrás y la gente ya está cansada. Este voto es para que las cosas cambien de verdad”.
El acuerdo, aprobado por el Cabildo de Cancún, en la Trigésima Octava Sesión Ordinaria, permitirá que el Estado asuma estas funciones con reglas claras sobre rutas, concesiones y operación, y con la posibilidad de que más adelante el control regrese al Municipio.
Más allá del trámite, ambos coincidieron en el fondo, no se trata de quién tiene la facultad, sino de quién puede resolver.
Y hoy, aseguran, Cancún necesita resultados, no excusas.
